Los CFD son instrumentos financieros complejos y conllevan un alto nivel de riesgo debido al apalancamiento. Un porcentaje significativo de inversores minoristas incurre en pérdidas al operar con productos apalancados como los CFD. Debe considerar cuidadosamente si comprende el funcionamiento de los CFD y si puede permitirse el alto riesgo de perder su capital.
La convexidad de un bono mide cómo cambia la sensibilidad del precio del bono cuando los tipos de interés se mueven. Es un complemento a la duración, que solo captura la relación de forma lineal. La convexidad añade la curvatura real de esa relación y ofrece una estimación más precisa del comportamiento del precio.
Para entender la convexidad, conviene partir de la duración. La duración estima cuánto cambia el precio de un bono ante un movimiento del 1 % en los tipos de interés. Si un bono tiene duración de 5 años, un aumento del 1 % en tipos reduciría su precio aproximadamente un 5 %.
Pero esa estimación es lineal. En la realidad, la relación precio/tipo de interés forma una curva, no una línea recta. La convexidad captura esa curvatura y corrige el error que la duración comete cuando los movimientos de tipos son grandes.
La convexidad puede ser positiva o negativa. Cada tipo tiene implicaciones distintas para el inversor en bonos.
El precio del bono sube más de lo que predice la duración cuando los tipos bajan, y cae menos de lo previsto cuando los tipos suben. Es favorable para el inversor porque amplifica ganancias y amortigua pérdidas.
El precio del bono se comporta al revés: sube menos cuando los tipos bajan y cae más cuando suben. Los bonos con opciones de reembolso anticipado (callable bonds) suelen presentar convexidad negativa.
La convexidad se expresa como un número. Su uso complementa a la duración en un proceso directo.
Consultar la duración del bono. Está el cambio porcentual del precio ante un movimiento del 1 % en los tipos.
Consultar la convexidad. Ajusta esa estimación capturando la curvatura real de la relación.
Aplicar ambos. Cambio de precio ≈ (-Duración × Δ tipos) + (0,5 × Convexidad × Δ tipos²).
Comparar bonos. A igual duración, el bono con mayor convexidad positiva ofrece mejor protección ante subidas de tipos.
Los inversores institucionales usan este dato rutinariamente al construir portafolios de renta fija.
Dos bonos tienen duración de 7 años. El bono A tiene convexidad de 60 y el bono B de 30. Si los tipos suben un 2 %, la duración predice una caída del 14 % para ambos. Pero el ajuste por convexidad reduce la caída de A a aproximadamente 11,6 % y la de B a 12,8 %. A mayor convexidad positiva, menor pérdida real ante subidas de tipos.
La convexidad es un concepto avanzado y genera confusiones específicas.
Ignorar la convexidad y confiar solo en la duración.
No distinguir entre convexidad positiva y negativa.
Asumir que mayor duración siempre implica mayor riesgo.
Este dato aporta ventajas directas al analizar bonos.
Comparar bonos con la misma duración pero distinto comportamiento ante tipos.
Estimar pérdidas potenciales con mayor precisión.
Construir portafolios más resistentes a movimientos bruscos de tipos.
La convexidad ajusta lo que la duración no captura: la curvatura real entre precio y tipo de interés. Un bono con convexidad positiva alta se comporta mejor ante movimientos grandes de tipos. Incluirla en tu análisis separa una estimación básica de una evaluación precisa.