Los CFD son instrumentos financieros complejos y conllevan un alto nivel de riesgo debido al apalancamiento. Un porcentaje significativo de inversores minoristas incurre en pérdidas al operar con productos apalancados como los CFD. Debe considerar cuidadosamente si comprende el funcionamiento de los CFD y si puede permitirse el alto riesgo de perder su capital.
Un contrato de futuro es un acuerdo estandarizado para comprar o vender un activo a un precio fijo en una fecha futura. A diferencia de un forward (que se negocia entre partes de forma privada), los futuros se negocian en bolsas reguladas. Una cámara de compensación garantiza que ambas partes cumplan, eliminando el riesgo de contraparte.
Los contratos a futuro tienen tres características que los separan de los forwards y otros derivados. Son estandarizados: la bolsa define cantidad, calidad y fecha de vencimiento. Son líquidos: al negociarse en bolsa, puedes entrar y salir sin buscar contraparte. Y son garantizados: la cámara de compensación asegura el cumplimiento.
Esa estructura los convierte en uno de los instrumentos más utilizados tanto para cobertura como para especulación en materias primas, índices, divisas y tasas de interés.
Los futuros no exigen el pago total del contrato al abrir la posición. El trader deposita un margen inicial (una fracción del valor) como garantía. Esto introduce apalancamiento.
El margen inicial es el depósito mínimo para abrir posición. El margen de mantenimiento es el nivel mínimo que debe conservarse en cuenta. Si las pérdidas reducen el saldo por debajo del nivel de mantenimiento, el bróker emite un margin call exigiendo fondos adicionales.
Cada día, la bolsa ajusta las cuentas según el movimiento del precio. Si el mercado se mueve a tu favor, se acredita la ganancia. Si se mueve en contra, se debita la pérdida. Este proceso se llama mark-to-market.
El proceso sigue pasos definidos por la estructura del mercado.
Elegir el contrato. Activo, mes de vencimiento y tamaño del contrato según la bolsa.
Depositar el margen. Porcentaje del valor total, generalmente entre 5 % y 15 %.
Monitorear la posición. La liquidación diaria ajusta tu saldo en tiempo real.
Cerrar o dejar vencer. Puedes vender el contrato antes del vencimiento o esperar a la liquidación final (física o en efectivo).
La mayoría de traders cierra posiciones antes del vencimiento. La entrega física es infraccionar en mercados financieros.
Un trader compra un contrato de futuro sobre un índice a 4.000 puntos. Cada punto vale 10 USD. El valor total del contrato es 40.000 USD. Deposita un margen del 10 %: 4.000 USD. Si el índice sube a 4.100, gana 1.000 USD (100 puntos × 10 USD), un 25 % sobre su depósito. Si baja a 3.900, pierde 1.000 USD y recibe un margin call.
El margen amplifica resultados en ambas direcciones. Estos errores se repiten entre novatos.
Operar sin entender el efecto multiplicador del margen.
Ignorar los margin calls y perder la posición forzosamente.
No considerar los costos de rollover al cambiar de contrato.
Los contratos de futuro resuelven necesidades específicas.
Cubrir posiciones existentes contra movimientos adversos.
Especular con apalancamiento sobre índices, commodities o divisas.
Fijar precios futuros para operaciones comerciales.
Un futuro es un contrato estandarizado negociado en bolsa con garantía de cámara de compensación. Opera con margen, lo que amplifica resultados. Su estructura regulada lo convierte en el derivado más transparente y líquido del mercado.