Los CFD son instrumentos financieros complejos y conllevan un alto nivel de riesgo debido al apalancamiento. Un porcentaje significativo de inversores minoristas incurre en pérdidas al operar con productos apalancados como los CFD. Debe considerar cuidadosamente si comprende el funcionamiento de los CFD y si puede permitirse el alto riesgo de perder su capital.
Los complementos salariales son cantidades que se suman al salario base del trabajador en su nómina. Pueden responder a condiciones personales, características del puesto o resultados de la empresa. El convenio colectivo o el contrato de trabajo determinan cuáles se aplican y en qué cuantía.
El salario base es la cantidad fija que corresponde a cada categoría profesional. Los complementos se añaden encima según circunstancias específicas. Juntos forman el salario bruto mensual. A diferencia de los gastos extrasalariales (dietas, transporte), los salariales sí cotizan a la Seguridad Social y tributan en el IRPF.
Los tipos de complementos salariales se agrupan en tres bloques según su origen.
Retribuyen la antigüedad, la formación académica, el cargo o las responsabilidades del trabajador. Un plus salarial por antigüedad, por ejemplo, incrementa la nómina según los años en la empresa. Estos complementos suelen ser consolidables: una vez adquiridos, no se pierden.
Compensan características del puesto: nocturnidad, peligrosidad, turnos, teletrabajo o disponibilidad. Se aplican mientras el trabajador ocupa ese puesto. Si cambia de función, el complemento puede desaparecer.
Incluyen participación en beneficios, primas de productividad o pagas extraordinarias adicionales. Dependen de la situación económica de la empresa y pueden variar cada año.
Una duda habitual es cuándo se consolida un complemento salarial. La distinción es directa.
Consolidables. Vinculados a la persona (antigüedad, formación). No se pueden eliminar aunque cambien las circunstancias del puesto.
No consolidables. Vinculados al puesto o a los resultados de la empresa. Desaparecen si la condición que los genera deja de existir.
El convenio decide. Si no se especifica, la ley presume que los complementos de puesto y resultados son no consolidables.
Revisar este destino en tu convenio evita sorpresas si cambias de departamento o de funciones.
Un trabajador tiene salario base de 1.500 EUR. Recibe un complemento de antigüedad de 100 EUR, un plus de nocturnidad de 150 EUR y una prima de productividad de 80 EUR. Su salario bruto mensual es 1.830 EUR. Si deja de trabajar en el turno nocturno, pierde los 150 EUR, pero él conserva la antigüedad y puede mantener la productividad si cumple objetivos.
Muchos trabajadores no revisan estos conceptos y pierden dinero. Estas confusiones son las más comunes.
No verificar qué complementos establece tu convenio.
Asumir que todos los complementos son permanentes.
Confundir complementos salariales con extrasalariales.
Conocer tus complementos te da control sobre tu retribución.
Verificar que la nómina refleja lo acordado en convenio.
Anticipar cambios si modificas tu puesto o funciones.
Reclamar si falta algún concepto que te corresponde.
Los complementos salariales son las cantidades que se suman al salario base según condiciones personales, del puesto o de la empresa. Pueden ser consolidables o no. Revisarlos en tu convenio y compararlos con tu nómina protege tu retribución.